El modelo de templo religioso sumerio por excelencia, el zigurat (deriva del verbo acadio zaqaru, que significa construir en alto) o torre escalonada, se convirtió en el centro de la vida pública y se construía en el centro de la ciudad, en una zona sagrada llamada Temenenos, a modo de escalera hacia el cielo que les permitía comunicarse con el mundo de los dioses.
